REFLEXIÓN CORDIMARIANA – META DE VIDA
Lunes, 23 de marzo 2026.
REFLEXIÓN CORDIMARIANA
META DE VIDA
*DESHACERSE DEL HÁBITO DE HABLAR MAL DE LOS DEMÁS*
La crítica compulsiva y destructiva es un hábito que, principalmente, es un patrón de comportamiento perjudicial que surge de la inseguridad, la envidia o la necesidad de sentirse superior y puede tener consecuencias negativas como la pérdida de tiempo valioso, el deterioro de las relaciones y un impacto en la propia reputación.
Es el reflejo de la negatividad interna de la persona que tiene este hábito. Ser negativo se proyecta hacia los demás reflejando el aspecto interno de la misma persona que habla mal de los demás.
Lo mejor es alejarse de ese tipo de personas tóxicas.
Los tres filtros de Sócrates y las razones que hacen alusión a los inconvenientes de esta práctica de hablar mal de los demás.
– Uno de sus discípulos se acercó a Sócrates y le dijo: -Maestro… ¿sabes lo que escuché acerca tu amigo?
-Espera un minuto, le replicó el gran filósofo griego. Antes de decirme cualquier cosa quiero que pases un pequeño examen. Es llamado el examen “Del Triple Filtro”.
-¿Triple Filtro?
-Sí, continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomar un momento y filtrar lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
* El primer filtro es el de la verdad: ¿estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
-Pues… no, dijo el discípulo, me lo dijeron unos vecinos…
-Muy bien, dijo Sócrates. Entonces no sabes la verdad.
-Pues no…
* Ahora aplico el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que me vas a decir de mi amigo?
-No, al revés… es malo.
-Conque quieres contarme algo malo de él, y no estás totalmente seguro de que sea cierto.
* Entonces, continuó Sócrates, pasaremos al tercer filtro: el filtro de la utilidad. -Piénsalo bien, concluyó Sócrates.
-Si lo que deseas decirme no estás seguro de que sea cierto, ni es nada bueno sobre esa persona e incluso no tiene ninguna utilidad para nadie ¿PARA QUÉ ME LO CUENTAS?
Las tres razones demuestran que hablar mal de los demás no es buena práctica, destruyes el honor y reputación de las personas y en algunos casos si los comentarios son falsos y dañinos pueden tener implicaciones legales por difamación o calumnia.
Quienes chismean frecuentemente pueden ser percibidos como personas poco confiables o maliciosas o personas amargadas sin capacidad de ofrecer nada bueno a nadie.
Hablar mal sólo empobrece el alma y roba la felicidad tuya y de los demás.
Te invito a buscar lo bueno de los demás y hablar positivamente teniendo cuidado de tu salud mental y emocional, enfocándonos en lo bueno de las personas que nos rodean, y si para nosotros no hay nada positivo, lo mejor es callar, callar y callar.
“Sella mis labios, Virgen María, a toda calumnia, chisme, palabra hiriente o capricho de desquite, de difamación por envidia y resentimiento, venganza y división.
Inspírame a hablar siempre bien de los demás, a ver a Jesús en cada persona con quien vivo y me encuentro. Dame madurez para comunicarme y hablar adecuadamente si algo tengo que opinar o aclarar.
Dame prudencia para saber guardar silencio y sólo comunicarme con quien quiero ayudar a mejorar sin humillar. Y ayúdame Madre mía a construir la paz y la unidad en mi familia, vecinos, compañeros de trabajo, amistades y seres queridos; pero, sobre todo, enséñame a aceptar y perdonar al que me afecta, sin guardar resentimientos, pero sí dame el valor de poner límites saludables y ser el protagonista de mi propia recuperación; hacerlo por mi propia paz mental y mi bienestar de salud sin afectar yo a nadie y dar siempre buen ejemplo a mis hijos. Amén”.
¡Sea María tu Corazón! ~ De Todo el Mundo la Salvación.
Madre María Teresa Silva Sandoval
Directora General
Misionera Cordimariana.