COLEGIO SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ DE MONTERREY, A.C. Lunes, 11 de mayo 2026.
REFLEXIÓN CORDIMARIANA
<< PUNTUALIDAD >>
Se dice que “la puntualidad vale oro”.
De ahí radica el valor, del cuidado y diligencia en hacer las cosas a su debido tiempo. Esta virtud, dentro de un ritmo acelerado, se convierte en una obligación y responsabilidad excelente, este hábito se crea a base de disciplina, organización y planificación personal, familiar, comunitaria, escolar, empresarial, etc.
Porque si existe un retraso, cada cosa que se hace a destiempo afecta y demora la otra actividad.
La puntualidad se enseña con el ejemplo y se aprende con la práctica. “Es la regla de oro de los reyes”, nada mejor que crear la costumbre desde los primeros años de vida, aunque si se quiere nunca es tarde para ser puntual.
La puntualidad es importante – es un valor – una cualidad y es necesaria para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, rinde más el día, ser merecedores de confianza. Representa a una persona Respetable, Comprometida, con una convicción profunda que determina la manera de ser de la persona y de orientar su conducta y sus actitudes.
Todos estos valores están relacionados y hacen a la persona más confiable. Por eso insistimos en que adquiramos este Valor de la Puntualidad.
Demuestra consideración y respeto hacia el tiempo ajeno, fortalece la confianza y profesionalismo, facilita la convivencia y es crucial en ámbitos laborales, educativos y personales.
“Amado Dios, te doy gracias por el regalo de un nuevo día
y por cada minuto de vida que me concedes.
Reconozco que el tiempo es un recurso valioso que viene de Ti
y que muchas veces no lo administro con sabiduría,
te pido me ayudes a practicar con diligencia y disciplina todos los días
para llegar a ser una persona puntual, a organizar mis tareas,
a vencer la procrastinación y anticiparme a los imprevistos.
Te ruego me des la gracia de respetar el tiempo de los demás,
entendiendo que mi puntualidad es una forma de mostrar amor,
respeto y responsabilidad. Ayúdame a ser constante para cumplir
con mis compromisos a tiempo. Que mi conducta refleje integridad y orden
en todo lo que hago para mejorar en este hábito que quiero adquirir.
Amén”.
Madre María Teresa Silva Sandoval
Directora General Misionera Cordimariana.