¿EN QUÉ CONSISTE LA CONVERSIÓN INTERIOR?

REFLEXIÓN CORDIMARIANA

Jueves, 28 de mayo 2026.

REFLEXIÓN CORDIMARIANA

“¿EN QUÉ CONSISTE LA CONVERSIÓN INTERIOR?”

La conversión interior es un proceso continuo de transformación del corazón y cambio de mentalidad, impulsado por la gracia divina y el arrepentimiento que lleva a volver a Dios y seguir a Jesucristo.

Implica un cambio profundo en la forma de vivir, pensar, hablar y amar, dejando el pecado para adoptar los valores del Evangelio.

La conversión interior es un camino de toda la vida, que requiere constancia y renovación diaria.

Reconocer la necesidad de salvación, abandonando la vida de pecado, abrazando el amor de Dios.

Aceptando la gracia de Dios, regalo que nos da la fuerza que se fundamenta en la fe, muerte y Resurrección de Jesús, buscando vivir según sus enseñanzas e imitando su vida.

“La conversión interior es transformar nuestra vida de fe”

La conversión interior es transformar nuestra vida de fe, reflejándose en una vida de gratitud y compromiso con la voluntad de Dios.

Viene como resultado de nuestros esfuerzos diarios, un cambio de corazón carnal caído, a un estado de rectitud, siendo redimidos por Dios “y así llegar a ser nuevas criaturas y mejores personas; de ningún modo podemos heredar el reino de Dios si no trabajamos en convertirnos en mejores personas, haciendo el bien a los demás, a los que nos rodean y con quienes tratamos, reconociendo siempre que cada persona somos el reflejo de Dios, por lo tanto, amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos”.

“Dios Padre, Tú sabes mi presente

y mi pasado, mis capacidades y debilidades.

Te pido la gracia de una conversión

sincera y constante. Sana mi corazón.

Desprende de mi vida todo lo que

me aleja de Ti. Ilumíname, guíame y hazme

un instrumento de tu paz. Amén”.

Madre María Teresa Silva Sandoval

Directora General Misionera Cordimariana.