10cosas

REFLEXIÓN CORDIMARIANA

Lunes, 08 de junio 2026.

REFLEXIÓN CORDIMARIANA

“10 COSAS QUE LOS HIJOS NO DEBEN HACERLE A SUS PADRES”

  1. Jamás trates a tu madre y padre con desprecio o con tono desafiante a gritos faltándole al respeto a quienes dieron todo por ti, incluso cuando están cansados.
  2. No actúes como si tu casa fuera un hotel, vives ahí, sí, pero también aporta, quien ensucia limpia, quien come ayuda a que lo que usa lo vuelve a su lugar y mantiene todo en orden y limpio. Eso también es amor.
  3. No desaparezcas sin avisar, un simple mensaje puede quitar mil horas de angustia y da tranquilidad.

La tranquilidad de tus padres vale más que cualquier salida sin permiso o por capricho.

  1. No mientas para evitar una conversación incómoda, la confianza es un puente frágil, cuando se rompe cuesta años reconstruirlo.
  2. No ignores los consejos de Mamá y Papá creyendo que tú lo sabes todo, ellos ya recorrieron ese camino. Escucharlos no te hace débil, te hace sabio.
  3. Desde pequeños y más si ya eres mayor de edad, no los busques sólo cuando necesitas dinero o favores; o te portes bien sólo cuando necesitas que te resuelvan tus problemas. El amor no es una caja automática.
  4. No minimices sus esfuerzos, lo que hoy parece normal, fue años de trabajo silencioso.
  5. No los compares con otros padres, cada familia lucha por sus propias batallas.
  6. No olvides agradecer, un gracias sincero, sana más de lo que imaginas.
  7. No guardes rencor por correcciones, muchas veces corrigieron desde el miedo de perderte o de que te pase algo y simplemente porque te aman.

El respeto no es moda, es carácter, el hogar que honras hoy, define el adulto que serás mañana.

“Señor Dios, Creador y Padre nuestro,

pongo en tus manos la vida y corazón de mis hijos.

Te pido derrames tu gracia sobre cada uno para

que crezcan en sabiduría, amor y madurez.

Quita de sus corazones todo espíritu de rebeldía,

orgullo o falta de comprensión.

 

Ayúdalos a entender que nuestras correcciones

y consejos nacen del amor profundo que sentimos

por ellos y el deseo de verlos felices y seguros.

Señor, enséñalos a honrarnos y respetarnos así

como nosotros nos esforzamos por guiarlos y amarlos

cada día. Danos también a nosotros como padres, la

paciencia, la templanza y las palabras correctas para

comunicarnos con ellos, sin dejar de ser su refugio y ejemplo.

Que nuestro hogar sea un lugar de paz y amor.

Te lo pedimos con toda humildad. Amén”.

Madre María Teresa Silva Sandoval

Directora General Misionera Cordimariana.