REFLEXIÓN CORDIMARIANA
Sábado, 13 de junio 2026.
REFLEXIÓN CORDIMARIANA
“SOLEMNIDAD DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA”
Esta Solemnidad al Inmaculado Corazón de María es honrar el amor puro, la compasión y la vida interior de la Santísima Virgen María.
Se celebra el sábado siguiente a la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, simbolizando la unión inseparable entre la Madre y su Hijo como camino seguro hacia Él.
Significa y simboliza la pureza y obediencia. Representando el corazón limpio de pecado y el “Sí” incondicional de María a la Voluntad de Dios, desde la Anunciación hasta la Cruz.
Se representa con un corazón rodeado de llamas (amor de Dios), una corona de rosas (pureza) y a menudo traspasado por una espada o rodeado de espinas, recordando sus dolores y los pecados de la humanidad.
ORIGEN Y DEVOCIÓN
Su origen se debe a San Juan Eudes, sacerdote francés, que promovió esta devoción por el gran amor a la Santísima Virgen en el siglo XVII, cobrando fuerza universal gracias a las apariciones de Nuestra Señora en Fátima, en 1917.
En Fátima, la Virgen María pidió el rezo del Rosario y la Devoción de los Cinco Primeros Sábados (que incluye confesión, comunión y meditación) para ofrecerlos en reparación de las ofensas a su Corazón.
Hacer la Consagración al Inmaculado Corazón de María, es el acto de confiar tu alma y tu vida a María, para que ella te guíe hacia Jesús.
Muchos fieles rezan oraciones a la Virgen María para consolar su corazón y pedir por la conversión de los pecadores.
El Corazón Inmaculado de María, nos enseña la profunda vida interior con la que ella experimentó tanto los gozos como los sufrimientos, permaneciendo igualmente, fiel a Dios, como estamos todos llamados a vivir.
“De María aprendemos a amar a Cristo, su Hijo y el Hijo de Dios…”
De ella aprendemos a ser siempre fieles, a confiar en que la Palabra de Dios se cumplirá en nosotros, que nada es imposible para Dios”.
Cuando honramos al Inmaculado Corazón de María, honramos también a Jesús. Al honrar a la Madre, se honra al Hijo.
María es nuestra Madre, y su corazón de madre es incomparable.
San Luis de Montfort afirmó: “Ni todo el amor de todas las madres alcanzaría a equiparar el amor del Corazón de María por sus hijos”.
“Nunca temas amar demasiado a la
Santísima Virgen María. No hay forma de
amarla más de lo que Jesús la amó”.
San Maximiliano Kolbe decía:
“No debe separarse lo que Dios
ha unido tan perfectamente.
Están tan juntos Jesús y María,
que quien contempla a Jesús, ve a María;
quienquiera que ame a Jesús, ama a María;
toda persona devota de Jesús, es devota de María”.
Madre María Teresa Silva Sandoval
Directora General Misionera Cordimariana.